de Alarcón, Pedro Antonio ( 1833  -  1891 )

Libros

Descargar Diario de un testigo de la guerra de África de de Alarcón, Pedro Antonio

Diario de un testigo de la guerra de África

Obra imprescindible de la historia reciente de España, es también un gran trabajo literario y periodístico de Pedro Antonio de Alarcón, quien fue testigo de primera fila en la guerra de Africa en la que trabajó primero como corresponsal y despu...

Biografías, diarios y hechos reales > Biografías y autobiografías

Descargar El amigo de la muerte de de Alarcón, Pedro Antonio

El amigo de la muerte

Gil Gil vino al mundo tras siete meses de gestación, los únicos que podría estar en contacto con su madre, pues ella murio al darle a luz. Su padre le enseñó el oficio de zapatero, que había estado en la familia por generaciones, pero falleció...

Literatura y ficción > Cuentos

Descargar El final de Norma de de Alarcón, Pedro Antonio

El final de Norma

Se trata de la primera novela de Pedro Antonio de Alarcón, El final de Norma, que fue compuesta a los 18 años y publicada en 1855. Se trata de una obra romántica, una historia de amor en la que un joven apasionado persigue al objeto de su deseo a ...

Literatura y ficción > Romántica

Descargar El niño de la bola de de Alarcón, Pedro Antonio

El niño de la bola

"El Niño de la Bola" es un ejemplo sobresaliente de la novela de tesis que se publicó en España en el siglo XIX. Fiel a la estética romántica, Alarcón desarrolla en ella un argumento lleno de colorido. También polemiza con los escritores liber...

Literatura y ficción > Ficción clásica

Descargar El sombrero de tres picos de de Alarcón, Pedro Antonio

El sombrero de tres picos

Cerca de un pueblo andaluz existía un famoso molino harinero atendido por sus dueños, el tío Lucas, feo pero simpático, laborioso, honrado y discreto, y su esposa, la "señá" Frasquita, guapa, traviesa, desenfadada y graciosa, "radiante siempre...

Literatura y ficción > Teatro

Bio

Pedro Antonio de Alarcón y Ariza fue un narrador granadino que perteneció al movimiento realista, en el que destacó como uno de los artífices del fin de la prosa romántica.Nacido en la localidad granadina de Guadix el 10 de marzo de 1833, su nombre completo fue «Pedro Antonio Joaquín Melitón de Alarcón y Ariza». Tuvo una intensa vida ideológica; como sus personajes, evolucionó de las ideas liberales y revolucionarias a posiciones más tradicionalistas. Aunque su familia provenía de hidalgos era más bien humilde, aunque no tanto como para no poder permitirse enviarlo a estudiar Derecho en la Universidad de Granada, carrera que abandonó pronto para iniciarse en la eclesiástica. Aquello tampoco le satisfizo y abandonó en 1853 para marchar a Cádiz, donde funda El Eco de Occidente, junto a Torcuato Tárrago y Mateos, iniciando su carrera periodística en la dirección de este periódico. Alarcón escribía desde su adolescencia, citándose a don Isidro Cepero como el instigador principal de su inquietud literaria. Su primera obra narrativa, El final de Norma, fue compuesta a los dieciocho años y publicada en 1855. Sus inquietudes le llevaron a integrarse en el grupo que se llamó la Cuerda granadina. Se trasladó en 1854 a Madrid, molesto con el entorno reaccionario de Granada. Allí crea un periódico satírico, El Látigo, que también dirige, de cierto éxito, con ideología antimonárquica, republicana y revolucionaria. Era un claro heredero de su experiencia en El Eco de Occidente. En 1857, escribe El hijo pródigo, drama de gran éxito. También en 1857 empieza a publicar relatos y artículos de viajes en la publicación madrileña El Museo Universal. Más tarde interviene como soldado y periodista en la guerra de África, recogiendo todo lo que acontecía en la campaña y en su vida allí y que luego mandaba a su editor en una serie de artículos, que se recogieron bajo el título de Diario de un testigo de la guerra de África, en 1859; este libro es especialmente apreciado por su viva y prolija descripción de la vida militar. Más adelante cultivó la literatura de viajes, contando en diversos artículos sus viajes por Italia (recogidos en De Madrid a Nápoles, 1861) y su provincia de Granada natal (La Alpujarra, 1873), en los que el realismo de las descripciones contrasta con la ilusión de una prosa que narra lo cercano y desconocido. Estos artículos rebasan el interés meramente periodístico, constituyendo un ejemplo para toda la literatura de viajes posterior. En 1865 se casó con Paulina Contreras Rodríguez en Granada, de cuyo matrimonio nacieron cinco hijos, dos varones y tres mujeres. Los varones fallecieron en Madrid en los años de la contienda civil, al igual que dos de las hijas, casándose la única que sobrevivió, Carmen de Alarcón Contreras, con Miguel Valentín Gamazo, de cuyo matrimonio tuvieron tres hijos: María del Carmen, María del Pilar y Miguel Valentín de Alarcón, que falleció en Madrid el 4 de mayo de 2000, siendo el último descendiente directo de Pedro Antonio de Alarcón, pues murió soltero y sin que se sepa que tuviera descendencia. Como integrante de la Unión Liberal ostentó diversos cargos, de los que el más importante fue el de consejero de estado con Alfonso XII, en 1875. Fue también diputado, senador y embajador en Noruega y Suecia. Además, fue académico de la Real Academia de la Lengua desde 1877. Hacia 1887, convencido de que en el camino del realismo lo había dado todo, se condenó al silencio. Tal vez influyeron las críticas de sus antiguos correligionarios liberales. Falleció en su vivienda del número 92 de calle de Atocha, en Madrid.