Las mejores frases de Don Juan Tenorio

13 frases

Don Juan Tenorio de Zorrilla, José

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Frases de Don Juan Tenorio

Fantasmas, desvaneceos: Su fe nos salva… volveos a vuestros sepulcros, pues la voluntad de Dios es; de mi alma con la amargura purifiqué su alma impura, y Dios concedió a mi afán la salvación de don Juan al pie de la sepultura

122

En Roma, a mi apuesta fiel, fijé entre hostil y amatorio, en mi puerta este cartel: Aquí está don Juan Tenorio para quien quiera algo de él.

- Don Juan [Acto I, Escena ]

92

¡Cuál gritan esos malditos! Pero, ¡mal rayo me parta si en concluyendo la carta no pagan caros sus gritos!

- Don Juan [Acto I, Escena ]

87

Clamé al cielo, y no me oyó. Mas, si sus puertas me cierra, de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo.

- Don Juan [Escena X]

85

Aquí está don Juan Tenorio y no hay hombre para él. Desde la princesa altiva a la que pesca en ruin barca, no hay hembra a quien no suscriba, y cualquier empresa abarca si en oro o valor estriba. Búsquenle los reñidores; cérquenle los jugadores; quien se precie que le ataje, a ver si hay quien le aventaje en juego, en lid o en amores

75

¡Clemente Dios, gloria a Tí! Mañana a los sevillanos aterrará el creer que a manos de mis víctimas caí. Mas es justo, quede aquí al universo notorio que, pues me abre el purgatorio un punto de penitencia, es el Dios de la clemencia el Dios de don Juan Tenorio

69

Acuérdate de quien llora al pie de tu celosía y allí le sorprende el día y le halla la noche allí; acuérdate de quien vive sólo por ti, ¡vida mía!, y que a tus pies volaría si le llamaras a ti.

68

Doña Inés del alma mía". Virgen santa, ¡qué principio!

67

Partid los días de año entre las que ahí encontráis. Uno para enamorarlas, otro para conseguirlas, otro para abandonarlas, dos para sustituirlas, y una hora para olvidarlas

67

Ni a mí, que el orbe es testigo de que hipócrita no soy, pues por doequiera que voy va el escándalo conmigo

66

Casa y bodega he comprado; dos cosas que, no os asombre, pueden bien hacer a un hombre vivir siempre acompañado

64

Por donde quiera que fui, la razón atropellé la virtud escarnecí, a la justicia burlé y a las mujeres vendí. Yo a las cabañas bajé, yo a los palacios subí, yo los claustros escalé y en todas partes dejé memoria amarga de mí

63

Mira aquí tus plantas, pues, todo el altivo rigor de este corazón traidor que rendirse no creía, adorando, vida mía, la esclavitud de tu amor

62

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Publicado: 26-03-2014

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