José María de Pereda fue un novelista español nacido en Polanco, Cantabria, en 1833 y fallecido en Santander en 1906. Es una de las grandes figuras de la novela costumbrista y regional del siglo XIX, especialmente recordado por su manera de retratar la vida, el lenguaje, los paisajes y las tradiciones de la Cantabria de su tiempo.
Entre sus obras más importantes destacan Sotileza, centrada en el ambiente marinero de Santander; Peñas arriba, considerada una de sus grandes cimas narrativas y dedicada al mundo de la montaña cántabra; El sabor de la tierruca, donde aparece con fuerza su mirada rural; y Pedro Sánchez, una novela de tono más urbano y político. También escribió relatos y cuadros de costumbres, género en el que mostró una notable capacidad de observación.
Leer a Pereda es acercarse a una literatura rica en paisaje, tradición y carácter popular. Sus novelas conservan el habla, los oficios, las tensiones sociales y las formas de vida de una España que estaba cambiando rápidamente, por lo que tienen un gran valor tanto literario como histórico.
Su obra resulta especialmente interesante para quienes disfrutan de las novelas de ambiente local, los retratos de personajes vivos y expresivos, y la literatura que convierte una región concreta en un universo narrativo propio. Pereda permite descubrir la fuerza de lo cotidiano y comprender por qué la identidad de un lugar puede convertirse en materia de gran literatura.