Historia de dos ciudades de Charles Dickens

Las mejores frases de Historia de dos ciudades 11 frases

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Frases de Historia de dos ciudades

Dígame, amigo: si le pusieran delante un montón enorme de hermosas muñecas y le dijeran que podía destrozar y despojar a las que se le antojase, ¿no es verdad que escogería las más ricas, las más hermosas?

87

Había puesto a guisa de pantalla una mano entre sus ojos y la luz, y todos los huesos de aquélla se transparentaban.

84

Un rayo tan indiscreto como brillante del sol matinal vino a sacudir el pesado sueño que le venciera la noche anterior, que era la décima de las de la serie de vigilancia.

80

En aquella época era cosa muy corriente la sentencia de muerte. La muerte es un remedio de la Naturaleza para todas las cosas y la Ley no tenía razón para ser distinta.

78

Erase el mejor de los tiempos y el más detestable de los tiempos; la época de la sabiduría y la época de la bobería, el período de la fe y el período de la incredulidad, la era de la Luz y la era de las Tinieblas, la primavera de la vida y el invierno de la desesperación.

75

Mares de vapor acuoso en forma de espesa niebla cubrían todas las hondonadas y se deslizaban pegados a la tierra semejantes a espíritus malignos que buscan descanso y no lo encuentran.

72

Mientras el infeliz recién salido de la tumba, donde por espacio de tantos años le tuvieran enterrado en vida, clavaba sus miradas ora en el señor Lorry, ora en Defarge, su frente reveló que allá en las profundidades de su cerebro algunos destellos de inteligencia reñían ruda batalla con la noche profunda que, reinando como señora única, paralizaba toda su actividad.

70

Todo lo puedo soportar menos la incertidumbre en que me dejan sus palabras.

63

En realidad las tres cuartas partes de los delincuentes eran condenados a muerte, lo cual tenía la ventaja de simplificar considerablemente los procedimientos legales.

63

Había de llegar el día en que los famélicos habitantes de aquellas regiones, a fuerza de contemplar los míseros faroles, llegarían a concebir el proyecto de introducir mejoras en el sistema y colgarían de aquellas cuerdas hombres que iluminasen las negruras de su situación.

62

Digno de detenidas reflexiones es el fenómeno de que todos los seres humanos llevan en su constitución la necesidad de ser secretos impenetrables entre sí.

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Publicado: 25-04-2022

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