Noches blancas de Dostoyevski, Fiódor

Las mejores frases de Noches blancas 17 frases

Descubre las mejores citas y frases del libro Noches blancas escrito por Dostoyevski, Fiódor.

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Frases de Noches blancas

¿O fue creado para estar siquiera un momento en las cercanías de tu corazón?

533

No, soy yo, el que le da las gracias a usted... Por haberla encontrado...

524

Acaba uno por agotarse y siente que esa inagotable fantasía se agota con el esfuerzo constante por avivarla.

518

Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.

508

¿Y ya con que voy a soñar, cuando he sido tan feliz despierto?

504

Pero hasta tanto que llegue ese momento amenazador nuestro héroe no desea nada, porque está por encima del deseo, porque está saciado, porque es artista de su propia vida y se forja cada hora según su propia voluntad.

419

En esa otra vida hay una mezcla de algo puramente fantástico, ardientemente ideal, y de algo terriblemente ordinario.

418

A quien al cabo le resultó imposible vivir en este mundo...

407

Cuando digo que mira, miento. No mira, sino que contempla distraídamente. De modo que quizá sólo fugazmente, casi sin querer, puede ocuparse de lo que le rodea

405

¿Tengo yo la culpa de no poder soportar ahora un día de duda?

403

Inopinadamente la casualidad vino en mi ayuda

396

Decirle que me muero solo, que no me rechace, pero usted se ríe...Por lo demás, hablo sólo para hacerla reír...

392

¿Quién sabe si quizá todo el amor mío no fue más que un engaño de los sentidos, de la fantasía?

392

Y le apena a uno que esa instantánea belleza se haya marchitado de manera tan rápida e irrevocable, que haya brillado tan engañosa e ineficazmente ante uno; le apena el que ni siquiera hubiese tiempo bastante para enamorarse de ella...

388

Dígame... ¿Por qué en tales momentos se corta el aliento?

387

Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas.

384

Con su propio rincón, junto a un ser querido que le escucha como usted me escucha ahora, ángel mío, con la boca y los ojos abiertos en una noche de invierno.

381

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Publicado: 25-03-2014

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